Muchas veces nos alarmamos cuando nuestro médico nos pide algún estudio de laboratorio, sin embargo, no siempre es malo ya que sólo es una parte del proceso médico que permite reafirmar la calidad de nuestra salud y saber si existe algún otro detalle que debamos cuidar.

 

Podemos decirte que muchas de las pruebas de laboratorio no son señal de que tu cuerpo esté mal, sino que sólo reafirman algún dato que pueda no ser preciso. Justo de este tema se desprende la lista de los principales exámenes que se solicitan. ¡Echa un vistazo!

 

Pruebas sanguíneas: los estudios de sangre son, por mucho, el estudio más solicitado ante cualquier malestar o enfermedad ya que la sangre es la primera sustancia que recibe y registra qué está mal. De aquí se desprenden dos tipos de estudios: de química sanguínea y de estructuras hematológicas. Los resultados arrojan niveles de glucosa, colesterol, creatinina, exceso de grasa y más.

 

Pruebas de natalidad: las pruebas son básicas hoy en día porque ayudan a prevenir malformaciones o enfermedades en la madre o en el bebé. Estos estudios son solicitados por el ginecólogo, quien los revisa, analiza y determina si algo anda mal en el proceso de gestación.

 

Análisis urinarios: los exámenes urinarios sirven para saber si tu riñón, hígado o aparato reproductor está mal ya que la orina (en hombres y mujeres) arroja colores y sustancias que no son comunes. Las personas no las percibimos en muchas ocasiones pero con una prueba de laboratorio los médicos pueden saber qué problema de salud presentas.

 

Recuerda que acudir con un laboratorio certificado y un médico de confianza te ayudará a prevenir alguna enfermedad grave.